Boletín informativo Estrella Maili

Boletin del 2012-04-19

Bienvenidos a una nueva edición del boletín de la Fundación Estrella Mailí.

En este boletín gratuito, encontrará artículos, historias, poemas, bibliografía, enlaces a otras páginas web que ofrecen recursos para personas, especialmente padres, que viven un proceso de duelo. Es un espacio para expresar sentimientos y compartir experiencias...

En esta edición del boletín de la Fundación Estrella Mailí les ofrecemos...
  1. Envía Lilia Galván Ortiz
  2. Historia de Mercedes
  3. IPIR – información sobre talleres
  4. El duelo – modelo integrativo y relacional – Alba Payás
  5. Envía Iliana Bonilla López
  6. Libros – Las voces olvidadas - Pérdidas gestacionales tempranas
  7. Historia de Liliana
  8. Mensaje de Mónica Camacho Sánchez
  9. Reflexión
  10. Historia de Verónica
  11. Dos tipos de dolor – Ají Carmelo: Déjame llorar – un apoyo en la pérdida

Les recordamos que pueden ver los boletines anteriores en www.estrella-maili.com

=============== ARTICULOS COMPLETOS ===============

1)Envía Lilia Galván Ortiz

Hola Gisela: Te envío lo que le escribí a mi adorada hija con motivo de su 5o. aniversario. Ojala lo puedas publicar en el boletín.

5 AÑOS SIN TI.

En verdad hace cinco años que no te veo?
que no te escucho? Que no te beso?
Cinco años es mucho, muchísimo tiempo.
Tu cama tendida, tu cuarto en silencio,
tu ropa guardada y en la mesa siempre
tu lugar desierto.
Ha sido muy duro; ha sido tremendo,
he luchado tanto por seguir viviendo
sin tu compañía, sin verte pasar
aunque sea de lejos tan solo un momento.
¡Te extraño mi niña. Cómo te recuerdo!
Me haces tanta falta y te hecho de menos.
Sé que junto a Dios me llenas de besos.
Que nunca te alejas, que estás muy adentro de mi corazón, pero no te veo.
Quisiera tocarte y besar tu pelo,
tomarte las manos, llenarte de besos.
Y escuchar tu risa y velar tu sueño.
Pero no es posible y duele saberlo
y entonces volteo mis ojos al cielo
y a nuestro Señor le pido en silencio
que me de consuelo, que sane mi herida,
que escuche mis ruegos.
Y sé que me escucha porque en un momento siento una gran paz y entonces comprendo que tú eres feliz, que estás en el cielo, que es nuestro Señor quien vela tu sueño y escucha tu risa y te llena de besos.
Y eso me da fuerzas para continuar
luchando y viviendo sin desfallecer
y esperar tranquila ese gran momento
que tendré la dicha de verte otra vez.
witrita@hotmail.com

2)Historia de Mercedes

Hola Gisela,
Mi nombre es Mercedes y te escribo desde Arequipa, Perú .
Hace tiempo, buscando como poder ayudar a mi hermana , encontré esta página y pude entender un poco sobre el proceso de duelo en la perdida de un hijo, es muy bonito todo lo que escribes y muy valiente es poder seguir adelante, te cuento un poco.. ya va ser casi un año en que nos toco vivir la experiencia del dolor tan grande como fue la muerte de mi sobrino de 17 años hijo único de mi hermana mayor en un accidente de avioneta en un vuelo de instrucción ya que siempre quiso ser piloto . No quiero extenderme mucho aunque me gustaría contarle muchas cosas; pero el motivo principal por el que le escribo es para saber cómo ayudar a mi hermana en algunas actitudes que las está haciendo cotidianas , como ir todos los días al cementerio y pasar muchas horas arreglando el lugar, prender velas en la casa , que no quiera tener un cuidado personal , en su apariencia ; creo que ya paso un tiempo prudente como para empezar a hablar más fuerte con ella o seguir dejando siga haciendo estas cosas , es bueno que reciba una ayuda psicológica , ya que antes hablamos con ella pero no quiso , pero tal vez sea mejor porque no queremos que se nos escape de las manos , siento que no está sacando todo lo que tiene reprimido .
Me gustaría tener contacto con usted y tal vez lo pueda hacer también con mi hermana.
Saludos,
Mercedes Lazo
mercedes.lazo@telefonica.com

3)IPIR – información sobre talleres

Instituto de Psicoterapia Integrativa-Relacional
en pérdidas, duelo y trauma
Puede ver la programación de los próximos cursos en:
www.ipir-duelo.com /> Para información: info@ipir-duelo.com

4)El duelo – modelo integrativo y relacional – Alba Payás

El afrontamiento a un pérdida, sea enfermedad o muerte, o a un trauma pueden devenir experiencias de transformación profunda que incluyen una serie de tareas que el terapeuta debe identificar y facilitar. El duelo es un proceso natural de respuesta ante la pérdida de un ser querido, que incluye mucho más que el dolor de la aflicción. A pesar de que se sugiere a las personas en duelo que simplemente hablen de ello y expresen sus emociones, ésta es una parte necesaria para la recuperación tras la muerte de un ser querido, pero no la única. El duelo duele porque no solamente hemos perdido a nuestro ser querido y le echamos de menos, sino que debemos sobrevivir al trauma de las circunstancias de la muerte, o del impacto de la noticia acera de una enfermedad incurable, debemos tolerar el sufrimiento que genera el sistema defensivo psicológico que construimos (en el pasado o en el presente) para poder evitar o aliviar nuestro dolor; duele porque necesitamos explorar el significado profundo de la relación perdida o de la anticipación de relaciones que no podremos vivir en el futuro, y porque debemos soportar la pérdida añadida de no tener apoyo continuado de nuestros allegados a lo largo del tiempo y sufrir quizás la constante desautorización que el entorno hace de nuestro dolor. Definir el duelo exclusivamente como un proceso de «reconstrucción de significados», o de «adaptación a una nueva realidad donde el fallecido no está», o como un proceso de «soltar lazos», o de «transformación de la identidad», es reducir la teoría de duelo a un único factor causal. El duelo es una integración de todas estas tareas, porque unas van conectadas con otras, y deberemos tratarlas todas. Por tanto, la «integración» en psicoterapia de duelo alude al proceso de atender las distintas tareas que configuran la dinámica del proceso en sus diferentes etapas de desarrollo.

Una vez identificada la tarea terapéutica a elaborar ¿cómo lo hacemos? La selección de estrategias deberá realizarse de forma discriminada teniendo en cuenta si lo que se aborda son elementos del trauma, defensas de evitación, aspectos relacionales o el trabajo de construcción de nuevos significados y cambios en la vida del doliente. La integración de las estrategias específicas de intervención es otro de los significados del término «psicoterapia integrativa» aplicado al duelo.

Modelo Relacional
Nunca me imaginé que lo que podía venir después era peor», «nadie me comprende», «tengo que estar dando constantemente explicaciones», «tengo que justificar mi dolor», «he aprendido a disimular y no mostrar mis sentimientos verdaderos». Estas expresiones son frecuentes entre personas en duelo que se lamentan del fracaso del entorno a la hora de acompañarles en su camino, lo que explica que muchas de ellas busquen refugio en grupos de iguales, (es decir, otras personas en duelo con las que se sienten seguras), o que acaben aislándose y escondiendo sus verdaderos sentimientos. La ausencia de un ambiente de protección, la negligencia del entorno, la incapacidad de mantener el apoyo a lo largo del tiempo o la desautorización de algunos aspectos de la vivencia de duelo, suponen un fracaso relacional que puede provocar una desintegración añadida y que en ocasiones puede ser tanto o más devastadora que la propia pérdida.

Cuando estos fracasos relacionales del pasado o del presente se trasladan a la relación con el terapeuta en forma de transferencia, la persona en duelo tiene una segunda oportunidad para trabajar y elaborar esos escenarios de desatención, incluidos los modelos de apego, que en algunos casos pueden ser restaurados en la relación íntima y segura que entre ambos son capaces de crear.

Al disponer de este espacio seguro, la persona traumatizada puede empezar a confiar en que el terapeuta está abierto a todas sus fantasías, necesidades o sentimientos, por muy molestos e irracionales que sean; y esta actitud de apertura es la que hace posible la integración de las experiencias disociadas, facilita una exploración cuyo resultado final es dotar de sentido a la experiencia y a la vez provee un modelo de relación que constituye para algunos pacientes una experiencia emocional reparadora o correctiva.

Muchas personas acaban rechazando la intervención especializada de profesionales porque han sido víctimas de su incapacidad para atender estas necesidades. Los fracasos terapéuticos más importantes tanto en el asesoramiento como en la terapia de duelo, son consecuencia de la falta de habilidad del terapeuta para crear una presencia sensible y un contacto abierto que permita la identificación de las necesidades relacionales y responda a cada una de ellas de forma adecuada. El profesional que desee especializarse en la atención del duelo debe plantearse como primer objetivo de aprendizaje «no hacer daño», y para ello deberá ser efectivo en el manejo de los aspectos transferenciales. Una «psicoterapia relacional» provee esa base de seguridad atendiendo a las necesidades relacionales específicas que le presenta la persona que vive la experiencia de pérdida, y que no son más que una concreción de la expresión de una vinculación segura entre él y el cliente

5)Envía Iliana Bonilla López

Soy Iliana mama de Maikis. Mi hijo murió el 11 de diciembre del 2009 en un accidente de cuatrimoto, manejaba su mejor amigo y solo murió el instantáneamente… desde ese día vivo en este infierno que los padres que han perdido un hijo saben, mi vida cambio desde ese día, aunque estoy en un grupo renacer, Guadalajara, Jal. y asisto a terapias aparte, es muy difícil seguir con la actitud positiva, todavía no encuentro un sentido a la vida, aunque tengo otra hija de 13 años, mi dolor es inmenso, solo vivo pensando el momento que llegue mi partida. Muchas gracias. Un abrazo
lily6811@hotmail.com

6)Libros – Las voces olvidadas - Pérdidas gestacionales tempranas

Las autoras de LAS VOCES OLVIDADAS son mujeres que abordan amplia y reflexivamente la experiencia de la pérdida de un bebé en las primeras semanas de gestación con la determinación de sacar a la luz una realidad poco visible e inmersa en infinidad de tabúes. Este libro da voz, espacio y tiempo a los bebés que sólo vivieron en el vientre materno; a las madres, que muchas veces acallaron el duelo por el silencio social y cultural al que estas pérdidas han estado sometidas; y a los padres, que, aún hoy, casi nadie repara en ellos. Fases del duelo, problemas de fertilidad, pérdidas de repetición, manejo del aborto, pechos llenos y brazos vacíos, siguientes embarazos y partos... todo ello ha estado envuelto por el oscuro halo del miedo, la angustia, la soledad, la frustración, el aislamiento, la negación y la desinformación que viven la mujer y su pareja ante la pérdida gestacional temprana.

Este libro habla de una muerte muy poco reconocida en nuestra sociedad: la de un bebé intraútero al inicio del embarazo o en cualquier momento de la primera mitad de la gestación. Creemos que es necesario abordar este tema desde una amplia perspectiva: desgranando conceptos y reflexiones desde lo femenino.
Si las pérdidas gestacionales no son tratadas, en general, como requieren los padres en duelo, lo son aún menos las de primera mitad de embarazo, donde se agudiza la incomprensión y la falta de validación y de respeto.

LAS VOCES OLVIDADAS son las de estos bebés que vivieron sólo en el vientre materno, la voz de sus madres que acallaron el duelo porque estaban de ‘demasiado poco’, sus bebés no ‘daban la talla para ser llorados’. Y la voz de sus padres que, aún hoy, nadie repara en ellos.

El inicio del embarazo es el inicio de ilusiones, un proyecto que se corta cuando justo se ha sentido la emoción de la maternidad; el shock de la noticia positiva versus el shock de la noticia negativa en un corto período de tiempo. La pérdida de la inocencia y el robo para siempre de un embarazo feliz.
Las fases del duelo y las reglas de oro para transitarlo. Lo simbólico, lo espiritual, lo místico.

La soledad, el aislamiento y la desinformación que vive la mujer y su pareja ante la vivencia de la pérdida porque no existe lugar de expresión ni escucha para una muerte no contemplada socialmente.
LAS VOCES OLVIDADAS pretende tratar a fondo un tema que la humanidad tiene pendiente desde hace siglos: que el olvido deje paso a un interés verdadero; éste es nuestro objetivo y la labor que nos mueve.
LAS VOCES OLVIDADAS pretende tratar a fondo un tema que la humanidad tiene pendiente desde hace siglos: que el olvido deje paso a un interés verdadero; éste es nuestro objetivo y la labor que nos mueve.
Autor: Mónica Alvarez-M.Àngels Claramunt-Laura G. Carrascosa-Cristina Silvente
Editor: Ob stare
Año: 2012

7)Historia de Liliana

Hola. Quisiera contarle mi historia a alguien que sienta lo mismo que yo. Ya que no conozco a nadie que haya perdido un hijo y si bien tengo el apoyo de muchos familiares y amigos, que al mismo tiempo también sufren, no sienten lo que yo. Mi hija Pilar, única hija, falleció el 23 de enero de 2010, en pocos días se cumplirán 2 años. 2 años!! Todavía no puedo creer que no esté. Las dos vivíamos solas. Su papá falleció en noviembre de 2007, estábamos divorciados, así que ni siquiera puedo consolarme pensando que él siente lo mismo que yo. A Pilar le diagnosticaron un tumor cerebral 1 año antes de fallecer, por lo que el año siguiente fue una pesadilla, entre tratamientos, pérdida de cabello, internaciones, etc. fue muy duro, ver cómo mi hija se iba apagando como una lucecita poco a poco. Ella era una niña muy alegre, feliz, llena de vida, inteligente.... Yo he tratado de seguir adelante...trabajo, ahora tengo pareja, pero es tan difícil, la extraño tanto. Vivía por ella. Estoy siendo un poco incoherente, lo sé, quizá sólo quiera desahogarme, ya que siempre he sido muy controlada. Pero ahora tengo ganas de dormir y dormir.... son días difíciles. Quisiera saber si hay alguien a quién le haya pasado lo mismo que a mí, perder a su único hijo y sola, a veces siento que mi dolor es tan distinto al de otros padres.
Gracias por “escucharme”. Liliana
pilungatte9@hotmail.com

8)Mensaje de Mónica Camacho Sánchez

Buenos días, somos padres de Paula Molia, una niña de 13 años fallecida el 10 de octubre del pasado año tras tres meses de hospital por una Leucemia. Rogamos más información sobre sus ayudas. Saludos.
monica@ibersilva.es

9)Reflexión

“Soñé ser una mariposa que revoloteaba alegremente, de repente desperté y me asombré de ser hombre. Desde entonces ya no sé si soy una mariposa que sueña que es un hombre o un hombre que sueña ser mariposa”.
Chuangtze

10)Historia de Verónica

Hola, hace dos años exactamente vivimos una pesadilla que nunca se borrará, la pérdida de nuestro hijo de en medio Javier de 26 años, entró en coma por una neumonía en menos de una semana nuestro hijo se fué, sin despedidas ni abrazos ni nada, de niño sufrió mucho ya que de recién nacido no toleraba ninguna leche, sus vías respiratorias estaban débiles y por lo tanto durante 5 años sufrimos de doctor en doctor , al cumplir los 5 años gracias a Dios fue evolucionando su salud pero una desgracia más nos esperaba ya que un perro maldito de mi hermano lo mordió en su carita, lesionándolo muy duramente del lado izquierdo, por lo cual se requirió que lo operaran dos veces haciéndole una cirugía reconstructiva por el tipo de mordedura, cuando ya se supera eso a partir de ahí, mi hijo fue un niño totalmente feliz, extrovertido juguetón muy lindo, cuando iniciaba su carrera profesional, se embaraza mi nuera para lo cual él inmediatamente buscó un trabajo , dedicándose a totalmente a su escuela y al trabajo que tenia de medio tiempo, lo cual nos hacía muy felices, al término de su carrera empezó a trabajar todos brincamos de gusto cuando pasó su examen profesional, él siempre demostró que la vida era pasajera no sé porque, era desprendido cariñoso aprovechaba todas sus oportunidades, lo que deseaba lo tenía, nunca era egoísta ni envidioso con sus hermanos, le gustaba disfrutar de la familia tanto que instituyó el viernes para reunir a la familia ya que él ya tenía su niño, lo cual disfrutamos mucho, un día enfermó de una gripe que ni me di cuenta ya que por su trabajo estaba fuera de la ciudad, sólo nos informa mi nuera que se siente muy mal y que se tiene que regresar a su ciudad natal, regresa un jueves va con otro médico le dan otro tratamiento ya que le habían dado uno cuando enfermó allá, a los dos días se sigue sintiendo mal lo internamos un sábado y el domingo ya estaba en terapia intensiva no lo podíamos creer, sólo aguantó cuatro días porque sus pulmones se colapsaron causándole la muerte casi inmediata, es un dolor de lo más horrible que puedas imaginar, es como la misma muerte pero en vida ya que nunca te imaginas que pueda pasar algo así jamás lo pensaría nunca te imaginas s que pueda pasarte a ti, ahora que ya son los dos años de su partida todavía sentimos el dolor tan profundo que pienso que nunca cederá porque un hijo siempre será tu hijo aunque no esté, sólo le pido a Dios que me dé fortaleza para seguir viviendo por mis otros dos hijos y mis nietos.
veros050@hotmail.com

11)Dos tipos de dolor – Ají Carmelo: Déjame llorar – un apoyo en la pérdida

Existe una gama infinita de dolor, muy amplia en la medida en que somos personas, pero aquí podríamos destacar dos formas de dolor fundamentales para empezar a entender lo que está pasando.
“El primer dolor nace en el cuerpo mental cuando realmente nos damos cuenta de que esa persona ya no ocupará un lugar en nuestras vidas. Es un dolor profundo, total. Es la toma de conciencia de una situación que vagamente nos está dejando entrever todo lo que implicará. Esta visión va ampliándose hasta que realicemos plenamente todo lo que comporta la pérdida de ese ser querido, la integremos y podamos empezar a pensar en la supervivencia.
Cada vez que pensemos o nos demos cuenta de una nueva implicación, nos desmontaremos mental, emocional y físicamente.
El otro dolor es un dolor que nace en el cuerpo físico, que lleva al desmonte del cuerpo emocional y sucesivamente al pánico del cuerpo mental. Empieza por una bofetada casi física en el centro de nuestro ser, que la suele causar cualquier cosa que nos recuerde a la persona desaparecida: un lloro, un juguete, su cama, su ropa, el árbol que tanto quería…
Parece incluso necesario que nos deshagamos de esos objetos que nos causan tanto dolor. Pero no queremos soltar los recuerdos, no queremos aliviar nuestro dolor apartando aquellas cosas que, aunque nos causen sufrimiento, parecen ser el único vínculo que tenemos ahora con esa persona.
Posiblemente sepamos que apartar no significa superar y que la superación tendrá que pasar por esa vivencia”.
Gracias por sus aportes y… ¡hasta pronto!
Si desean enviar material para el próximo boletín, escriba a gisela@estrella-maili.com

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