Boletín informativo Estrella Maili

Boletin del 2010-06-18

Bienvenidos a una nueva edición del boletín de la Fundación Estrella Mailí.

En este boletín gratuito, encontrará artículos, historias, poemas, bibliografía, enlaces a otras páginas web que ofrecen recursos para personas, especialmente padres, que viven un proceso de duelo. Es un espacio para expresar sentimientos y compartir experiencias...

En esta edición del boletín de la Fundación Estrella Mailí les ofrecemos...
  1. Grupo Ave Fénix
  2. Historia de Doris
  3. Los hijos que parten con la aurora – enviado por Patricia Lagunes
  4. Para reflexionar – D. Casera
  5. Envía Roxana Campos Cubillo
  6. Cuando alguien muere - José Luis Castillejos Ambrocio
  7. Envía Rocío Meneses Espinosa
  8. Libros: El poder del ahora – Eckhart Tolle
  9. Envía Estrella Mejía

Les recordamos que pueden ver los boletines anteriores en www.estrella-maili.com

=============== ARTICULOS COMPLETOS ===============

1)Grupo Ave Fénix

Buen día,
Le saludo de manera cordial desde Sonora, México, de parte de las facilitadoras del grupo Ave Fénix. Somos un grupo de facilitadoras que estamos trabajando con padres que han perdido un hijo. Todo inició tras el incendio de lo que fue Guardería ABC, y fallecieran 49 niños.
Navegando por internet, conocimos su página y nos conmovió muchísimo su historia. Son casos como los de usted los que inspiran a seguir adelante en este camino tan doloroso.
El inconveniente que tenemos es que muchos padres no se sienten con la suficiente confianza para estar en un grupo, por lo que nos gustaría saber un poco su opinión al respecto, y pues obviamente, ojalá y podamos contar con su apoyo por ahora virtual a través de su fundación.
El link de nuestra página es www.grupoavefenix.tk para que conozca un poco de nuestra historia. Gracias por su atención a este mensaje.
Atentamente.
Verónica Martínez
Miembro facilitador

2)Historia de Doris

Hola Gisela, acabo de acceder a esta página y la verdad que me identifiqué mucho. Me llamo Doris. Hace ya 4 meses y 5 días que mi hijo, Iván José de 17 años falleció. Quedamos su papá, su hermana de 16 años y yo, tratando de vivir el día a día. Nos hemos refugiado en la Iglesia, esto nos ha ayudado mucho, inclusive nos incorporamos a una comunidad neocatecumenal donde hacemos lecturas de la biblia, cosa que yo jamás hice. Nunca se me pasó por la mente que algo así le podría ocurrir a mi hijo. Sin embargo, a pesar de que hemos encontrado algo de paz (en ocasiones), el contacto con las personas que conforman ese grupo no me llena, ninguna de esas personas ha pasado por algo similar. Siempre te dicen que lo ms cercano que han sentido es la muerte de un padre o una madre. No es que mi dolor tiene que ser ms grande que el de ellos, pero lo que imagino es que esos padres vieron nacer a sus hijos, inclusive nietos. En cambio mi hijo de 17 años, no ver a sus hijos ni nietos, ni ver el fruto de todos sus proyectos de vida acá. Es por ello que buscando en Internet grupos de padres que hayan y que están pasando por este dolor me encontré con esta página. Mi hijo se fue el 14 de Diciembre del año pasado (2009), y desde ese día no sabemos qué hacer. Los planes eran muchos y ahora la duda es, si seguir o no seguir con ellos. Si está bien o no. Si es justo o no para mi hijo. Sólo quera compartir por los momentos estas cortas palabras. Mi hijo es y será el mejor de los hijos que una madre pueda tener, a pesar de que ya era un adolescente y que tenía sus rabietas, era un muchacho ejemplar, no estaba mas de 1 hora molesto con sus padres o hermana, nunca se molesto o discutió con nadie (sólo en sus partidos de futbol, como es normal), estoy segura que muchas personas querían a mi hijo y sienten su partida. Su recuerdo estará en todos esos corazones por siempre.
ij_dl@hotmail.com

3)Los hijos que parten con la aurora – enviado por Patricia Lagunes

Los hijos que parten con la aurora, ¿adónde van? ¿Qué misteriosa llamada no han podido resistir sus jóvenes destinos? ¿Qué hicieron ellos con nuestro amor y con sus plegarias? La noche ilógica no dejó que el alba diera a luz el día. Apenas unos pasos separan a veces la tumba del abismo. El tiempo es corto entre la sonrisa que lo arrullaba todavía ayer, y el cielo tabicado de una tumba. El río no hallará nada de todo lo que le prometían sus sueños: la caricia ruda de las rocas, los besos de las hierbas y las hojas, el galopar por la cumbre de la montaña y por el raso indolente de los prados. -Apenas nacido, el océano ya lo ha tragado.

Los hijos que parten con la aurora nos dejan con nuestros besos perdidos y con el peso de nuestro cariño inútil. Nos dejan con ese amor que nos tritura, que arrastra sus cruces y pesares. -Nuestros besos perdidos y nuestras amarguras que, éstos sí, jamás nos abandonan. Y se nos dice: «La vida sigue y sigue. Tenemos que seguir también con ella». Pero nosotros, con la obstinación de pobres gentes que nada entienden del fragor de su futuro aniquilado, nosotros nos preguntamos: «¡Qué importa el camino que lleva hasta la tarde si hemos de marchar sin nuestros hijos!»

Aquél que roba nuestros hijos, roba también el sabor de los frutos del jardín de la tierra, roba la esperanza de las estrellas y la calma de las horas. Y hace del cielo un mármol frío donde yacen nuestras súplicas. Nuestras súplicas; ¿quién las oye? ¿Quién las oirá jamás? Si el cielo oyera las plegarias de una madre, el mármol se quebraría y su hijo volvería.

Los hijos que parten con la aurora, ¿lloran pensando en nosotros? ...¡No!, ¡escuchadme!; detrás del velo, los hijos sonríen. ¡Ya no tienen miedo, ya no sufren más! A las puertas del cielo dejaron sus lágrimas, las abandonaron en nuestras mejillas. Allá arriba, los hijos sólo saben reír. El reír de los que juegan con las estrellas, de los que juegan a trapecistas con el arco iris. No se llora cuando se juega en las dunas de las luces que ondean hasta el infinito, cuando se sabe que el infinito no desemboca en la nada, sino en otros horizontes, en otro azul, en otros cantos, en otros amores.

El tiempo de los ángeles es más corto que el de los hombres, porque los ángeles no tienen aquí su casa. Por eso son ellos viajeros de la aurora. Cuando pases la frontera de las lágrimas y de la rebeldía, entrarás en la claridad que ese ángel te ha dejado y que tú sigues sin ver. Entonces crecerás hasta alcanzar la hora que te lleve a él. ¡Nuestros hijos son felices! Juegan a la rayuela en las calles del cielo, pero en su rayuela ya no hay infierno. ¡Son felices! Corren riendo por la movediza arena azul del firmamento. Su paso no es indeciso, ni dudoso su vuelo por encima de los rabiosos océanos, de los torrentes y volcanes, por encima del estuario del tiempo por donde van nuestros destinos. Vuestros hijos nos hablan. ¿No los oís? Ellos nos dicen: «Si me amáis, no dudéis que sigo vivo. ¡Estoy vivo! ¿No sientes que mi mano acaricia tu rostro? ¿No sientes en tu pelo el aliento de mis besos? No hay ningún cariño inútil, ninguno de tus besos se ha perdido; yo los recojo. ...Ahora soy yo la que vela por ti: La vida es una cuna y somos nosotros, vuestros hijos del allá, los que nos inclinamos sobre vosotros. Cuando ya no te sientas angustiada, entonces por fin entenderás mi voz».

Los hijos que parten con la aurora no son hijos de la noche; están en el corazón del día. -Para nosotros, las estaciones desaparecen y creemos que nos arrastran hacia la tarde, hacia un horizonte de pobres esperanzas. No vamos hacia la tarde, sino hacia la aurora de nuestros hijos. Ellos nos esperan puesto que nunca nos dejaron. En la aurora de nuestros hijos está ya nuestra propia eternidad.

4)Para reflexionar – D. Casera

“Un hombre que andaba en busca del secreto de la vida, oyó que le decían desde lo profundo de un pozo: “Vete a la encrucijada del pueblo, y encontrarás lo que buscas”. Fue, pero no halló más que tres tiendas de cuatro perras, que vendían una alambre, la otra madera y la tercera pedazos de metal. Nada que le pudiera iluminar sobre lo que buscaba. Olvidó pronto aquella aventura, tratando de convivir lo mejor posible con sus dudas y sus insatisfacciones. Pasó el tiempo. Una noche, mientras caminaba a la luz de la luna, oyó una música maravillosa que venía de lejos. Se acercó para ver aquello de cerca, felicitar al músico y examinar el instrumento del que brotaban armonías tan bellas. Vio, con gran admiración, que aquel instrumento estaba compuesto de tres cuerdas metálicas y de los pedazos de madera y de metal que había visto hacía tiempo en los tres tenderetes. Y entonces comprendió”.

5)Envía Roxana Campos Cubillo

Desde que falleció mi hija Mariana Alfaro Campos 23-08-06, busco comunicarme con personas que han pasado por esta experiencia y hoy me encontré con esta página, que al tener el nombre de Mariana me ha llamado la atención, mi hija también adolescente y mi esposo llamado Carlos son casualidades que me llenan de emoción y me hacen compartir estas líneas.
Yo también cada día la recuerdo con nostalgia, ya el dolor es apaciguado y lleno de esperanza, ahora después de tres años del fallecimiento de mi hija puedo pensar en que sigue, en el día a día, creo que soy de cristal, muy vulnerable, ahora puedo incluso orar a Dios y darle gracias por todo lo que ha dado, inclusive por el sufrimiento, ya que siento soy una mejor mamá, una mejor persona.
Gracias por la historia de Mariana Luján me reconforta saber de mujeres valientes como su madre son un ejemplo para continuar viviendo y estoy segura que ambas son ángeles en el cielo, ángeles muy bellos.
Roxana
rcapricornioc@hotmail.com

6)Cuando alguien muere - José Luis Castillejos Ambrocio

Cuando alguien muere…también morimos.
Se nos va un poco de nuestra propia vida,
y queda en el recuerdo la sonrisa
de quien solo se adelantó unos pasos
en la rendición de cuentas al creador.
Cuando alguien muere,
queda ese silencio sepulcral,
esa falta de voz para atrevernos a decir:
Te aprecié… te amé!
Cuando alguien muere,
muere también Dios,
porque en su célula infinita
se pierde un gramo de arena del cosmos.
Cuando alguien muere,
queda el universo personal muy triste,
la amistad marchita, el lirio de ternura hiriente,
perdido en el oleaje de la nada.
Cuando un amigo, un padre, una madre,
un hermano o un hijo muere,
se muere por un instante el canto del viento
y la piedra muestra su rostro duro, adusto,
y el árbol cruje en una danza de dolor.
Cuando alguien muere ya no hay abrazos,
rosas, risas y recuerdos que valgan,
pues el que se fue ya no verá más la tarde,
el frío amanecer, el café humeante, el beso
andante y el cerrojo abierto.
Cuando alguien se muere
nosotros también morimos un poquito.

joseluiscastillejos@gmail.com
joseluiscastillejos.wordpress.com

7)Envía Rocío Meneses Espinosa

Hola Gisela! sabes ya pasaron 15 meses de que mi hijo partió a ese viaje sin retorno, y el dolor sigue exactamente igual que ese 13 de Diciembre del 2008 y en ocasiones creo que duele más, y sé que es porque ahora estoy mas consciente de la realidad y empiezo a entender que nunca ms veré de nuevo a Miguel Ángel, mi adorado hijo y el amor que le tengo no es más que cuando estaba vivo, lo amo igual pero diferente se que tú me entiendes porque sólo estos sentimientos que invaden mi alma, mi cuerpo, mi corazón, sólo una madre que sabe lo que se siente perder a un hijo entiende este juego de palabras, voy poco a poco pasando las etapas del duelo, pero nada de lo que está escrito me conforta realmente, me saturé de libros y sí, muchos me han ayudado, pero pasa un poco de tiempo y de nuevo ese dolor clavado en mi alma el dolor solo de respirar, el dolor de ver jóvenes que siguen su vida y que cumplen sus sueños, de la mano de sus madres ¿sabes? Duele, duele mucho Gisela. En ocasiones el solo despertar me duele y ya no quiero despertar, pero de repente la imagen de Ángel se me presenta y pareciera que me dice\\\" tienes que seguir Ma, no te des por vencida, yo sigo a tu lado más que antes porque ahora solo junto a ti vivo\\\", y empiezo de nuevo a buscar respuesta a tantas preguntas, a luchar por estar bien con los que tengo junto a mí, y le pido a mi hijo que desde donde este me de su fortaleza y me ayude seguir adelante y que su partida no sea en vano, y que el da que mi tiempo se termine aquí en la tierra, sea el quien me reciba con uno de esos abrazos que solo el sabia dar, y que tanta falta me hace el día de hoy.
Gracias Gisela por este espacio y por permitirme escribir un poco de lo que siento y de nuevo te pido la dirección donde puedo comprar tu libro. De verdad lo necesito.
Te dejo un fuerte y respetuoso saludo al igual que a todas las madres que han perdido un hijo , mi solidaridad y oraciones para que ellos desde su cielo nos ayuden y guíen nuestro camino.
rocymeneses@gmail.com

8)Libros: El poder del ahora – Eckhart Tolle

Para hacer nuestro viaje al Ahora, necesitamos abandonar nuestra mente analítica y su falso “self.” Una jornada difícil pero esencial que nos permitirá movernos rápidamente a estados más elevados que nos permitirán respirar un aire más liviano.

9)Envía Estrella Mejía

Ya van a ser 2 años de la muerte física de mi hijo Guillermo, el 7 de abril el hubiera cumplido 23 años, encontré este sitio y cada vez que me llega el boletín y leo las historias de todos los que hemos vivido este reto existencial, no dejan de asombrarme en lo más profundo de mi alma, ya que cuando apenas empiezas el duelo todo es tan obscuro, doloroso que crees perder la cordura ¿Saben? Yo me negué y me he negado a vivir con sufrimiento. Mi hijo fue el parte aguas de una vida diferente en el aquí y en el ahora, por supuesto que no soy la misma desde que partió. Hoy soy más consciente del dolor ajeno, de las necesidades de los que vivimos pérdidas. A pocos días de su cumpleaños en la tierra, algo se remueve pero no me lacero. He comprendido mi historia al lado de mi Grillito y también nuestra nueva historia espiritual. El me acompaña cuando yo lo llamo cosa que no sucedía cuando estaba en vida terrenal, hoy lo abrazo con mis alas de ángel, y él a mí. Le puedo decir tantas cosas que no pudimos decirnos, y él me responde a través de los ángeles.
JAMAS OLVIDARE A MI HIJO, PERO NO MORIRE CON EL, POR QUE YO TENGO UN DESTINO Y TODOS TENEMOS LA OPCION DE ELEGIR. EL ME ENSEÑO ESTO EN INCONCIENCIA. ¡HOY YO ELIJO VIVIR!
osa97@msn.com
elemiah@prodigy.net.mx

Recuerden que si quieren enviar material para el boletín, escriban a
gisela@estrella-maili.com
Gracias, amigos y ¡hasta la próxima!

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