Boletín informativo Estrella Maili

Boletin del 2009-02-03

Bienvenidos a una nueva edición del boletín electrónico de la Fundación Estrella Mailí

En este boletín gratuito, encontrará artículos, historias, poemas, bibliografía, enlaces a otras páginas web que ofrecen recursos para personas, especialmente padres, que viven un proceso de duelo. Es un espacio para expresar sentimientos y compartir experiencias...

En esta edición del boletín de la Fundación Estrella Mailí les ofrecemos...
  1. Nota del editor
  2. Envía Lilia Galvàn Ortiz – ¡Gracias, Lilia!
  3. Historia de Ernesto – Envía Ernesto Rafael Pérez Reyes
  4. Un santuario personal – Marcelo Rittner
  5. Taller en Girona – Vivir y dejar partir
  6. Envía Maria I.Ortiz
  7. La Totalidad: Integrar la sombra y abandonar las máscaras- Carl G. Jung – Sueños
  8. Envía Carlos Rojas - ASOPAZ
  9. El proceso de duelo – 12 años después – Gisela Luján
  10. Historia de Florencia
  11. El último viaje – Excelente video
  12. Reflexión
  13. Libros - DÍAS DE DUELO. ENCONTRANDO SALIDAS

Les recordamos que pueden ver los boletines anteriores en www.estrella-maili.com

=============== ARTICULOS COMPLETOS ===============

1)Nota del editor

Alguien escribió que “el no haber sufrido es no haber sido humano”. La muerte de un hijo es la experiencia más dolorosa que los padres vivimos. Los años pueden mitigar el dolor y afortunadamente van difuminando los recuerdos de los detalles del evento que sesgó sus vidas. Sin embargo, no borran los recuerdos del amor y las alegrías compartidas. Estos recuerdos y sentimientos se convierten en el combustible que nos permite seguir viviendo.
El dolor pasa, los recuerdos permanecen. Nuestros hijos se van en un vuelo temprano, pero el sentimiento de haberlos tenido perdura por toda nuestra vida. Nos enriquecen y nos convierten en mejores seres humanos.

2)Envía Lilia Galvàn Ortiz – ¡Gracias, Lilia!

Cuando el alma se encuentra rota y el dolor es nuestro huésped y no encontramos algo que pueda sanar un poco y aliviar nuestro sufrimiento, se enciende una luz muy tenue que casi no podemos ver. Nuestros ojos están nublados por el llanto y no pueden ver con claridad esa luz. Dios nos tiende la mano para sostenernos y no caer, pero las nuestras están débiles, sin fuerzas y no pueden asirse a esas manos.

El nos habla dulcemente intentando darnos consuelo, pero sus palabras son calladas por nuestros gritos de dolor que salen desde lo más dentro de nuestra alma. Sus manos amorosas intentan abrazarnos y darnos un poco de calor, pero nuestra pena es tan fría que anula ese calor. El nos mira con misericordia y con los ojos llenos de amor, pero nuestra mirada se encuentra perdida en algún lugar desolado y frío.. Así es el dolor de perder un hijo. Ni siquiera el amor divino puede mitigarlo un poco.

La razón y el corazón se desconectan y sostienen una lucha por predominar y sale victorioso el corazón, roto y sangrante y a medio latir. Y así, ausente la razón y el corazón herido mortalmente, seguimos caminando, arrastrándonos en busca de esa luz que parece tan lejana: la luz de la esperanza.

Y poco a poco nos llega como pequeños rayos e intenta fortalecer a ese corazón tan mal herido y a punto de desfallecer.

Y la mano de Dios se agranda y al fin podemos tomarla débilmente, y nuestros gritos desesperados se convierten en lamentos débiles que nos permiten escuchar la voz dulce del Señor. Y nuestra pena deja de ser tan fría y su tibieza nos permite cobijarnos con el potente calor de las caricias que nos prodigan las manos de Dios. Y nuestra mirada se cruza con la mirada divina de nuestro Padre y todo lo llena de paz. Y aunque nuestro corazón aún discute con nuestra razón, ella le hace entender que el verdadero amor es renuncia y sacrificio, y que quien ama verdaderamente se alegra con la felicidad del ser amado, aunque esto signifique renunciar a tenerlo consigo.

Así es el consuelo que nos brinda Dios al perder un hijo. Y junto con este consuelo El nos regala la promesa de volvernos a reunir y compensarnos de todo el dolor vivido. Y lo que nos reste de vida, viviremos aferrados a esa esperanza que nos permitirá seguir adelante más fortalecidos.
witrita@hotmail.com


3)Historia de Ernesto – Envía Ernesto Rafael Pérez Reyes

Ernestico……Hace un año te arrancaron de nuestro lado de la manera más absurda, cobarde, inesperada, dolorosa, imprevista, han pasado tantas cosas, que antes eran rutina, pero en este tiempo las sentimos diferentes porque tú no estás, cierto es, que físicamente no te apreciamos, pero vives cada segundo, cada instante en nuestro pensamiento, en mi caso particular te tengo presente en cada hecho, en cada acontecimiento, donde vaya, tu estas conmigo, y a pesar del dolor, del sufrimiento, de la estremecida espiritual y corporal y las pocas ganas de seguir que sentí los primeras horas y días de tu ausencia, he procurado recuperar la entereza y la fortaleza espiritual necesaria para avanzar en este áspero y tormentoso camino.

Sentí y cada día siento mas que tu ausencia no es para entristecerme eternamente, para flaquear, para entregarme a una pena infinita, a un tiempo de tortura y de angustia, que tú nunca me causaste ni mucho menos deseaste, entiendo nuestra separación física como una razón o un porqué estamos en este mundo mas allá del simple hecho de nuestro paso terrenal.

He sabido apreciar la muerte como una verdad que procuramos ignorar pero que es real, existe y nos lastima profundamente porque no la valoramos y vivimos engañados, nos creemos eternos, libres para hacer y deshacer e inmunes, por eso nos golpea tan profundo cuando nos llega y aun mas cuando es de imprevisto.

En este año conocimos historias de muchos adolescentes que igual que tu dejaron su morada en la tierra de manera inexplicable, muchos padres que sufrieron como nosotros el amargo sabor de su ausencia incomprensible.

Te extrañamos en las actividades cuando Erdrick culminó sus estudios superiores, de verdad que se notó tu ausencia física en los actos, por lo demás sabes que tú y tus hermanos siempre han sido un solo cuerpo, te sentimos con nosotros y en silencio te evocamos para tenerte siempre aquí, vivo, como te siento cuando camino los pasillos del Híper y extraño ese tu abrazo cariñoso y aquellos dulces que colocabas con picardía en el carrito.

Te extraño en la Universidad cuando veo tus compañeros en amenas charlas y tú estás ausente, te extraño cuando entro a FALEY y te evoco limpiando la tasca, retocando las paredes, o aspirando la piscina, cuando veo el minicopper en el garaje y cuando veo a Erick entrar y salir a la casa, a la oficina con tus hermanos, con tus amigos y tú no le acompañas, cuando viajo en mi vehículo y miro el asiento de al lado y tu puesto de compañero está vació.

Te extraño cuando tu mamá y tus hermanos evocan tus ocurrencias con las cuales nos divertías y hacías pasar tantos ratos amenos y agradables.

Te extraño porque no te siento físicamente, porque no puedo abrazarte, pero me calma el dulce recuerdo que todos estos hechos me trasmiten. Porque de nada me siento culpable ni puedo reprocharte nada, porque he desechado el rencor y apartado los prejuicios. Porque viviste intensamente tu corto periodo terrenal y me hiciste feliz porque pude compartirlo contigo, porque junto a tu mamá pude guiarte y porque tu así lo apreciaste, y porque a pesar de todo lo sucedido hijo, donde estás, estás protegido por Dios.

Escribiendo estas líneas, me pregunto si tú podrás leerlas, porque son para ti, pero a la vez digo no, estoy escribiendo para mí, para tu mama, tus hermanos, tus tíos, primos, para tus amigos, porque estarás aquí por siempre.

Muchas veces en los diálogos que mantengo con tu memoria he recordado aquel comentario que hicimos visitando la tumba de tu abuelo pachito. “los muertos no se tienen en el cementerio, se cargan en el corazón” hoy lo ratifico. Si te creo en el cementerio puedo convencerme que éstas allí y te dejaría tan solo, que no me atrevo ni a pensarlo, tu estás en mi memoria, en la memoria de tu mamá, de tus hermanos, de tu tía Elba, tu estás con nosotros, ahora y siempre y cuando requiero tu presencia abrazo y beso a cualquiera de tus hermanos y calmo mi ansiedad, y eso me hace sentir mas tranquilo, cierto es que mis ojos se cubren de lagrimas, y siempre será así. Pero no son de dolor, ni de tristeza, son de nostalgia, de sentimiento espiritual, esas lágrimas cuando te evoco son de satisfacción, tú no quieres que pase la vida dolorido, lastimoso, y lloroso, tú nos quieres alegres, sabiéndote libre en el cielo en un mundo de paz y tranquilidad.

Avanzamos hijo, cruzando este desierto, procuramos hacerlo con menos prejuicios y con mayor claridad, al final todo es y será como Dios lo haya dispuesto.

Ahora no temo a la muerte, la he conocido intensamente y se que es parte de nosotros. Aprecio mucho más la vida, pero consciente que todo tiene su tiempo, el tuyo fue exacto, hiciste todo lo que se te encomendó. Fue hermoso, productivo, dulce, amoroso y ese es el recuerdo que siempre evocamos.

He llegado a creer profundamente que existe un destino que marca y delimita nuestra existencia y se revela en ciertas oportunidades indolente,brutal,indiferente, doloroso, sin medias tintas.

Te fuiste prematuramente y no hubo tiempo para la despedida y he comprendido que para poder vivir y mantener tu memoria debo y tengo que asumir esa perdida con valentía, con mucha fuerza espiritual y con lógico razonamiento que las cosas pasan y que todo tiene un sentido razonable y un porqué. Esta razón mas que cualquier otra me reanima cuando tu recuerdo lastima y me nubla el pensamiento, entonces, flota la frase que me alimenta y fortalece el espíritu.

“El dolor de haberte perdido no sustituirá jamás la alegría de haberte tenido”.

Ojala podamos nosotros llegar a entusiasmar a quién nos preceda en la tierra para decir, hemos cumplido. Un abrazo, orgulloso de ti, hasta siempre Ernestico, Tu papá.

ernestoperezr@cantv.net

Puerto Cumarebo, 21 de diciembre de 2008

paradevolvereltiempo.blogia.com alamemoriadeernestico.blogia.com



4)Un santuario personal – Marcelo Rittner

En cada persona existe un santuario de recuerdos y amor, y en él residen nuestros seres queridos. Sentimos su presencia, acariciamos su espíritu y los envolvemos en nuestros corazones. Ellos nos hablan, nos cuentan historias. De este modo, el dolor de la separación se suaviza con los recuerdos, el dolor soportado se cura con el amor y nos purificamos y ennoblecemos a través de la pena.

5)Taller en Girona – Vivir y dejar partir

DE SUPORT AL DOL DE GIRONA, CEAPP
VIVIR Y DEJAR PARTIR,
Un taller sobre las pérdidas, la muerte,
el duelo y la transformación (18 edición)
del 11 al 15 de Marzo 2009 en Girona
Para más información contactar con Montse Olaria, Santa Eugenia, 79 Entlo. 2ª 17006 GIRONA
Telf. 972 24 44 41
serveidol@grn.es
www.serveidolgirona.es />

6)Envía Maria I.Ortiz

Buenas tardes Gisela, soy la mayor de 4 hermanas , mi 3ra hermana se fue a vivir hace 6 años a otro país en el 2004 tuvo su primer hijo y en el 2007 el 2do hijo, el 20 de Enero /09,mi sobrino Juan Felipe de 4 años recién cumplidos fallece según los médicos de Síndrome de Reye, mi hermana tiene a su lado la familia de su esposo en este momento me siento abatida pues no se como desde la distancia ayudarle a mi hermana a sobrellevar este dolor ya que ese dolor lo siento, Gisela que nos aconseja ,yo hablo mucho y chateo con mi hermana casi a diario, Lo que yo le digo a mi hermana es que Dios nos ayudara a sanar este dolor y que el tiempo igual, sin dejar de recordarlo día tras día. Por favor, déme una luz para fortalecer a mi hermana y a mi familia
Gracias
miortizc@hotmail.com

7)La Totalidad: Integrar la sombra y abandonar las máscaras- Carl G. Jung – Sueños

Es triste como a veces nos encontramos con personas que se convierten igual que el guerrero, en presas de sus propias máscaras. Carl G. Jung, psiquiatra suizo, señaló que todos tenemos partes de nuestra personalidad que reprimimos porque entra en conflicto con la forma en que desearíamos vernos. Los aspectos como las pérdidas, la sexualidad, la ira, la ambición, la creatividad no encajan con la autoimagen pretendida, y al rechazarlos, los transformamos en nuestra sombra.
Las personas que han vivido un duelo por pérdidas significativas, -parte de nuestro proceso- es enfrentarnos a esa parte oscura que desconocemos y que recobra forma y a lo que Jung denomina sombra.

A edades tempranas, las criticas parentales, los comentarios ajenos, nos hacen formar un autoconcepto de nosotros mismos que posiblemente no sea el correcto, pero aprendemos a reprimir y bloquear aquellas partes que consideramos negativas de nuestra personalidad por temor a ser castigados o juzgados. La sombra se opone a nuestra personalidad consciente y fantaseamos con esta imagen ideal de nosotros mismos que para sostenerla, vivimos la vida usando diferentes máscaras, pero sin mostrarnos realmente como somos.
A veces pareciera que nos encontramos atrapados en dos escenarios: algunos por las circunstancias navegamos en la profundidad y oscuridad de nuestro mar interior, atrapados por el dolor y el sufrimiento y perdemos el deseo de salir a la superficie de la vida. Otros, desean vivir exclusivamente en la superficie del mar evadiendo las aguas profundas porque no quieren enfrentarse a esa parte dolorosa o por falta de valentía para integrar el dolor o el displacer. Ambos caminos nos llevan a la esclavitud, pues nos privan de la paz interior y por ende no podemos vivir nuestra totalidad. En la sombra podemos encontrar las raíces de los principales problemas emocionales, como la ansiedad, los sentimientos de culpa o vergüenza, la envidia, la ira insana y la actitud de victimización.
La sombra afecta poderosamente nuestras relaciones con otros, especialmente los más cercanos, como nuestra pareja o hijos. Una forma de saber acerca de nuestra sombra es a través de cómo reaccionamos ante otras personas. Cuando reaccionamos a los defectos de los demás, muchas veces es porque reconocemos en otros un defecto que nos molesta en nosotros mismos. De igual forma es cuando elogiamos alguna cualidad de los demás, nos conectamos con nuestra cualidad y nos hace elogiar una parte de nosotros mismos.
Una persona integrada se permite la flexibilidad. Sus emociones son sanas y su comportamiento constructivo. Se acepta incondicionalmente en todo momento, sin que ello signifique resignarse a no modificar cosas o cualidades de él mismo que le estén causando problemas. Sus relaciones se basan en la sinceridad y afecto genuino. Dan lo mejor de ellos sin ser esclavos del perfeccionismo. Son más asertivos y creativos al momento de buscar alternativas ante diferentes problemas.
Vivir sin máscaras es vivir en libertad, libertad para elegir responder a nuestra realidad, en lugar de reaccionar por aquellas cosas que nos atan al pasado, a nuestros temores y rencores. Es recuperar el caudal de nuestros recursos internos, de nuestras cualidades desconocidas y ponerlas a trabajar en beneficio de una vida más consciente, responsable y plena.
...No hay luz sin sombra, ni totalidad psíquica exenta de imperfecciones. Para que sea redonda, la vida no exige que seamos perfectos sino completos; y para ello, se necesita la \"espina en la carne\", el sufrimiento de defectos sin los cuales no hay progreso ni ascenso.

8)Envía Carlos Rojas - ASOPAZ

Hola, mi historia es la siguiente el 25 de agosto de 2006 unos asesinos me mataron a mi hijo en mi hogar, dejándonos ami esposa y a mi en total desolación. A raíz de este hecho decidimos varias victimas fundar la asociación de victimas de homicidio justicia y paz, ASOPAZ, fue idea de varios padres y hemos ido dando forma poco a poco y estamos seguros de que su ayuda nos será muy valiosa para dar apoyo a otros padres que desgraciadamente llegan a nuestra asociación. Te enviaré unas fotos de la marcha que hicimos pidiendo leyes mas duras y justicia para nuestras familias, hemos avanzado mucho en poco tiempo pero aquí las cosas se deben presionar para avanzar, por lo cual su apoyo será un pilar fundamental para lograr que el dolor de estas personas sea mas llevadero. Nosotros tratamos de dar apoyo el los momentos de dolor, así como orientación a las victimas en algunos aspectos legales, estamos intentando que el gobierno nos ayude a tener un lugar para crear la sede y tener un espacio para que las familias tengan donde ir a descargar un poco su dolor. Agradeceré toda orientación que se son pueda brindar para continuar con esta labor.
La cruz siempre estará en nuestros hombros pero cuando se cuenta con una mano amiga se siente mas liviana y con tu respuesta ya pesa menos gente como tú hacen la diferencia entre vivir y existir. Dios tiene un propósito para cada uno y el tuyo es ser luz en la oscuridad del dolor. Ayúdame a iluminar a otros en medio de mi dolor y que todo sea por el recuerdo hermoso de nuestros seres queridos y recordarle al mundo que DIOS existe.
Gracias
carlosrojasmol@hotmail.com

Quizás algunos padres quieran contactar a Carlos Rojas de ASOPAZ

9)El proceso de duelo – 12 años después – Gisela Luján

El duelo es un proceso que vivimos a lo largo de nuestra vida. Como todo proceso, está sujeto a los cambios que experimentamos en las diferentes etapas de nuestra vida.
En las primeras etapas del duelo, cuando la muerte de un ser querido es reciente, nos desconectamos del mundo que nos rodea y nos conectamos con nuestra interioridad. El dolor ocupa nuestros pensamientos y cada célula de nuestro organismo está impregnada de los sentimientos que acompañan el proceso de duelo. Comenzamos un viaje al fondo de nosotros mismos que tiene como finalidad rescatar los pedazos de nuestro “self” que ha quedado desintegrado por el impacto emocional que hemos sufrido. Este proceso puede tomar mucho tiempo, dependiendo de cuan pronto se acepte y se asimile la pérdida. Poco a poco comenzamos como el ave Fénix, a resurgir de entre las cenizas desplegando nuestras alas, contemplando el mundo que se ha convertido en un lugar extraño, buscando un lugar en ese mundo que percibimos incompleto e inhóspito, pero al que queremos volver a pertenecer. Es entonces cuando dirigimos nuestra mirada hacia fuera y comenzamos a dar nuestros primeros pasos para participar tímidamente en este mundo nuevo. Sabemos que hemos avanzado en nuestro duelo cuando nos interesamos por nuevas actividades y relaciones. Cuando comprendemos que la muerte de nuestro hijo no define quienes somos, que podemos seguir viviendo aun cuando en nuestro corazón cohabiten el dolor de no tenerlos y la alegría que nos regalan nuevas experiencias. Cuando aprendemos que la mejor manera de afrontar nuestro duelo, no es saber manejar nuestros sentimientos, sino caminar con ellos.

10)Historia de Florencia

Mi hija de 17 años, que cumplió 18 este 10 de enero se suicidó hace 10 meses, arrojándose de la terraza de mi edificio. Ella estaba bajo tratamiento psiquiátrico, la habían diagnosticado “borderline.” Tengo otro hijo vivo de 15 años. Ambos, mi hijo y yo vimos su cuerpo muerto tirado, boca abajo en el patio interno de una vecina que fue donde cayó. Estoy con tratamiento psiquiátrico y psicológico y mi hijo también .Pero yo sufro una grave depresión de la cuál no logro salir y cada vez me siento peor, no puedo ni moverme de la cama. Estoy desesperada porque quiero estar bien ,porque mi hijo vivo me necesita.....no sé que hacer.

¡Gracias por estar allí para escucharme!

Florencia
florenciasuarez203@yahoo.com.ar


11)El último viaje – Excelente video

www.rtve.es/mediateca/videos/20081212/documentos-ultimo-viaje/360268.shtml

Montse Olaria
Servei de Dol Girona
972 – 24 44 41

12)Reflexión

La muerte es el hecho más profundo
y significativo de la vida;
Eleva aún al último de los mortales sobre
la semioscuridad
y la banalidad de la vida.
Y el solo hecho de la muerte,
coloca la pregunta del significado de la vida
en toda su profundidad.
El significado está ligado con el final.
Y si no hubiera final,
la vida no tendría ningún significado…

Nicolai Berdyaev
Teológo ortodoxo ruso

13) Libros - DÍAS DE DUELO. ENCONTRANDO SALIDAS

Este libro proporciona las claves para comprender el proceso de aceptación de la pérdida y de la elaboración del dolor según los distintos tipos de duelo. Dota al lector en general -y también a los profesionales de la salud- de herramientas para que los familiares, allegados, y pacientes puedan superar el trance. Procura asimismo indicaciones sobre cómo acompañar con la adecuada comprensión y respeto a quienes han sufrido el trastorno de un cambio tan brusco y necesitan orientación para reencaminar su vida.
Autores:
Sforza, Michele G.
Tizón, Jorge L.
Editor: Alba
Año: 2008

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¡Hasta la próxima, amigos!

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