POR HOY

Mónica Carrizo
Grupo Renacer, Luján, Argentina

La vida es un sendero por el que transitamos todos con la esperanza siempre latente en nuestro espíritu.

La vida está compuesta por un largo rosario de penas y alegrías, dolores y felicidades, espera y ansiedad. Como un collar de perlas; después de una alegría, viene una tristeza y después de un triste momento, vendrán momentos de alegría.

Pero más allá de cada paso y vivencia, está el momento de tremenda tristeza que nos deja la partida de un ser querido.

A todos nos asalta la duda en ese instante y miles de preguntas recorren el pensamiento como las nubes en el cielo, pero más veloz, más fugaz y sin embargo tienen toda la carga emotiva del silencio que le sigue a esa desaparición física, entonces el llanto y la desesperación irrumpen como una tormenta en el alma. Un adiós, un saber que ya no nos volveremos a ver por lo menos en esta vida, es allí cuando surge una repentina certeza con forma de "titilante" luz interior. Tal vez... nos encontremos allí... en ese lugar que de niños nos enseñaron que se llama cielo, paraíso.. Dios... tal vez no sea una despedida definitiva, tal vez sea un toque de atención para aprender a vivir los buenos momentos y entender que están aún dentro nuestro viviendo y sonriendo los recuerdos y las emociones que creíamos olvidada.

Cada persona lleva consigo su propia luz, es difícil no temer a la oscuridad del alma, pero por muchas que sean las tinieblas, en medio de las dificultades, en medio del invierno más crudo; uno recuerda primaveras florecientes, no hay que olvidar que la mente y la Paz Interior crecen de acuerdo al alimento que reciben, el cambio se da con lo que se es y se tiene con paciencia, porque "LA PACIENCIA ES LA LLAVE DEL PARAÍSO".

 

English Version

Copyright 2001, Gisela Lujan/Astar Publishing.
Todos los derechos reservados

Website Diseñado por
Lisa Craig
www.lisacraig.com

Y manejado por Alejandro Lujan