COMPARTIENDO A KATHERINE

Por Fernando Bahamondes

Por esas cosas del destino su libro ‘Buscando a mi Estrella Maili’ llego a nuestras manos en un momento critico de nuestras vidas. Es un libro muy fácil de leer y aun mas fácil de comprender debido a que estamos unidos por la misma clase de dolor.

Somos un matrimonio Chileno que hace casi 28 anos vive en Australia, llegamos acá con un baby boy de 10 meses y con un par de maletas llenas de ilusiones. Acá nacieron dos hijos mas, una niña y un niño. Crecieron, se educaron, se independizaron. Mi hijo mayor nos dio una nieta preciosa y nuestra hija se caso hacen 3 anos con un muchacho excelente. Llegamos a alcanzar una tranquilidad tan satisfactoria en todo orden de cosas que nuestra vida estaba llena de planes e ilusiones para disfrutar plenamente el presente y nuestro futuro.

Es así como decidimos viajar a Chile en Noviembre pasado para ver a nuestra familia, Katherine nuestra hija y Mitch su marido también decidieron ir a Chile un mes mas tarde, Katherine para saber un poco mas de sus raíces y aprender a conocer a toda nuestra familia y Mitch para conocer y poder hacer surf en aguas Chilenas. Allá nos reunimos y alcanzamos a salir los 4 juntos hasta que se llego el momento nuestro de volver a Australia el 21 de Diciembre del 2002. Nos despedimos de nuestras familias con mucha pena de dejarlos; como siempre pasa. También nos despedimos de Katherine y Mitch sabiendo que les veríamos de vuelta en Australia el 25 de Enero 2003. Nunca pensamos que esa seria nuestra despedida definitiva de ellos.

El 2 de Enero 2003 cuando venían en un coche de un paseo desde la casa de Pablo Neruda nuestro poeta, un camión se estrello con el auto donde ellos viajaban muriendo todos instantáneamente. Murió nuestra hija Katherine 25, Mitch 29, Gerardo 32 (sobrino), Karen 29 (esposa de Gerardo) y Vicente 7 meses (único hijo de nuestros sobrinos) Aun siento los gritos de mi esposa cuando me aviso por teléfono al trabajo. Al saber la noticia fuimos de vuelta a Chile a traer sus cuerpos, no entro en detalles porque es tan crudo que nos duele el alma solo recordarlo. Fue terrible todo y lo fue mas aun la vuelta en que cada padre volvía a casa con una pequeña caja con las cenizas de sus hijos. Solo recordarlo y ver las caras de nuestros dos hijos que nos esperaban se nos vuelve a desgarrar nuestro corazón.

Han pasado poco más de 5 meses desde este terrible episodio en nuestras vidas, hemos pasado por etapas diferentes y hemos experimentado este dolor en toda su intensidad, hemos querido estar muertos muchas veces y si nos diera una enfermedad en que nuestras vidas estuviesen en peligro no creo que lucharíamos por quedarnos en este mundo. Sabemos que tenemos dos hijos y una nieta por quien seguir luchando pero este dolor es tan grande e intenso que no hay mucha cabida hoy para otros sentimientos.

Les hemos llorado a los 5 que se nos fueron, pero el dolor de nuestra Katherine es desgarrador. Vamos a verles al cementerio todos los días, la tumba esta siempre llena de flores, mi hijo menor les puso una luz de energía solar para que les acompañe cuando oscurece, hay dos angelitos en su placa y les prendemos una vela cada día. Muchas veces que estamos con ellos en el cementerio, aparecen dos pajaritos (Gala) y nos miran desde una rama de un árbol, pensamos que son ellos ya que aparecen cuando estamos emocionalmente mas mal. Cuando llueve mucho pensamos que ellos se estan mojando y si pasamos en el coche cerca de donde descansan sus cuerpos tenemos que parar e ir a verles, de otra manera nos sentimos que no estamos cumpliendo con ellos. En casa les tenemos un altar con sus fotos, Ángeles de todas formas que nos han regalado, flores y velas de todos tipos, también en nuestro dormitorio nos acompañan con sus fotos y la llama de una vela cada noche. Hicimos un jardín redondo al frente de nuestra casa, solo con flores hermosas y en el centro pusimos una pileta con 5 pajaritos de cerámica representando a cada uno de ellos.

Hemos hecho todo esto en su memoria y también como una necesidad nuestra para llenar en parte ese gran vacío que significa no tenerles físicamente.

Katherine fue una profesora de corazón desde muy pequeña, así es que cuando se graduó de la universidad como profesora no fue una sorpresa para nadie, ella no podría haber sido otra cosa, eso era su vida y dedico sus conocimientos trabajando en un colegio especial para niños con dificultades para aprender especialmente cuando ellos venían de hogares con problemas. Aun nos parece verla cuando pasaba por casa y nos contaba los problemas o los progresos con sus alumnos.

Ella era Daddy’s little girl, la mejor amiga de mi esposa y la segunda madre para nuestros hijos, ya que ella se encargaba de ponerlos en línea cuando ellos se enchuecaban. Katherine era la tía profesora para Kiara nuestra nieta, ella le dedicaba todo el tiempo que le era posible para ser su amiga y su guía. Katherine ofrecía siempre su casa para celebrar nuestros cumpleaños o aniversario, su meta siempre era mantener la familia unida y no paraba semana a semana inventando almuerzos para reunirnos.

Mitch era abogado y en muy corto tiempo logro hacerse una reputación envidiable. Su meta era tratar de ayudar con sus conocimientos al mayor numero de personas posible, especialmente aquellos con dificultades con el Ingles. (El nació en Australia pero era de descendencia Italiana y logro aprender algo de Castellano). El de ambos fue un amor tan grande que duro 5 años y se fueron juntos de esta vida para continuar su romance, no podría haber sido de otra manera.

Nos despertamos cada día sin querer amanecer para no enfrentar nuestra realidad. Pasamos el día no sabemos como, y nos quedamos dormidos en las noches llorando su recuerdo.

Ambos trabajamos y eso nos ha ayudado mucho para ‘distraer’ nuestra mente. En el dia ‘estamos’ solo eso, funcionamos al ritmo de la sociedad y nuestras obligaciones, por fuera somos solo un envoltorio y por dentro una cosa.

Hemos tenido el apoyo de buenos amigos y una hermana y su familia que tenemos acá. Nuestros peores momentos es cuando estamos solos, después que terminamos de trabajar cuesta mucho para que llegue la noche y esas horas son terribles.

Nos miramos en el espejo y nos damos pena, en 5 meses hemos envejecido muchos anos, las marcas en el rostro dibujan nuestro dolor y el pecho duele mucho a consecuencia de este desgarro interno que cada día duele mas.

Cada párrafo leído en su libro era como relatar nuestra propia historia y por eso quisimos compartirla con ustedes que de alguna manera llegaron a nuestros corazones.

Gracias por tener este espacio, no queremos nada ni esperamos nada, solo compartir nuestra historia.

Cariñosamente,

Fernando y Elba Bahamondes Fernando.Bahamondes@bluescopesteel.com

 

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